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Prácticos consejos para identificar y bloquear el acceso no permitido a su red WiFi

Si tu conexión a Internet es lenta sin razón aparente o si las luces de tu router parpadean constantemente aunque no haya ningún dispositivo conectado, es probable que alguien esté usando tu red WiFi sin autorización.

Si no te importa que otros saquen provecho gratuito de un servicio por el que estás pagando, ten en cuenta que no todo se reduce al dinero: al estar conectada a tu red WiFi, una persona puede usar tu acceso a internet para actividades ilegales (como ver fotografías de abuso infantil o realizar transacciones fraudulentas), o puede acceder a los archivos que compartes entre los dispositivos de su hogar. En esencia, es un problema de seguridad.

¿Qué es esa cajita con luces?

  1. Cuando contratas los servicios de un proveedor de acceso a internet, este instala un aparato en tu casa que sirve como módem –recibe la señal de internet y la lleva a tu ordenador– y como router, distribuye dicha señal a los demás dispositivos de tu casa, como impresoras, móviles, tablets–.
  2. Si el módem de tu proveedor no sirve como router (algo poco común en la actualidad) o si no tiene la potencia necesaria para alcanzar hasta el último rincón de tu casa,  puedes añadir un aparato llamado router, que brinda mayor potencia y cobertura. Ese aparato también sirve para que tus equipos se comuniquen entre ellos.
  3. Aunque los routers te permiten conectar algunos equipos mediante cables, lo habitual es que lo hagan de forma inalámbrica. Esa, la que no usa cables, es tu red WiFi.
  4. Asegúrate de que el módem y el routers tengan contraseñas cuando los utilices para ingresar a la red, no como una red abierta. No te compliques: pídele al técnico que instala el servicio que lo configure. Recuerda que una contraseña segura es la primera barrera para los accesos no autorizados, así que no uses el nombre de tu mascota o el número de tu apartamento como clave de acceso.

Identifica los dispositivos conectados a la red

Cada vez que conectas un dispositivo a la red, éste recibe una dirección IP que, similar al DNI, es un número único y que no se puede modificar: lo que haga en ese equipo quedará registrado. Esta dirección IP suele tener cuatro números de hasta tres cifras separados por puntos, como 192.168.128.5: Los primeros tres números le sirven para identificar la red (es decir, deberían ser iguales para todos los aparatos), y el último cambia para cada dispositivo. Normalmente, el router tiene el número 1.

  1. Los dispositivos también están identificados por la dirección de tu tarjeta de red, llamada dirección Mac, dirección fija o dirección WiFi (en redes inalámbricas). Está compuesta por seis parejas de caracteres (letras o números) separadas por dos puntos (por ejemplo 37:6B:FC:71:45:89).
  2. La manera de encontrar la dirección IP y la dirección Mac de cada dispositivo puede variar en cada sistema operativo o fabricante, pero habitualmente se hace a través de las opciones de configuración de red. Si tienes dudas, consulta la documentación correspondiente. Encuentra estas direcciones en cada equipo conectado a tu red.

Precauciones adicionales

  1. Aparte de la contraseña de acceso a la red, los routers tienen una contraseña específica para tu sistema de administración. Asegúrate de que también sea segura y de cambiarla con frecuencia.
  2. La primera vez que accedes a tu nueva red, cambia las contraseñas que vienen de fábrica con el router.
  3. Normalmente, los dispositivos se conectan a la redes a través de direcciones IP automáticas y dinámicas (DHCP), esto quiere decir que un mismo dispositivo podría cambiar tus direcciones en sesiones distintas. Si eres “manitas” y sabes lidiar con las direcciones IP, configura tu sistema para que use direcciones fijas o estáticas, de manera que cada dispositivo use siempre la misma y sea más fácil identificarlo.
  4. Recuerda que siempre es bueno cambiar la contraseña de la red con alguna frecuencia. Hazlo cada mes, cada tres meses; tú decides, pero nunca más de seis meses.

Ahora bien, estas son tan solo algunas de las estrategia básicas para proteger tu red WiFi. A medida que adquieras más conocimientos sobre tu equipo y tu red, podrás usar mecanismos más avanzados y efectivos. Pero de la manera descrita en este texto podrás dar tus primeros pasos y mejorar la seguridad de tu red inalámbrica en casa.

Fuente: HSBnoticias.com

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